Los dos días después de un accidente son los que la gente más recuerda deseando haber manejado de otra manera. No porque alguien haya hecho algo mal, sino porque nadie le explica la secuencia por adelantado.
Esta es información general sobre cómo suele desarrollarse el proceso en Arizona. No es asesoría sobre su situación. Un abogado puede decirle qué aplica en su caso.
Que lo revisen, aunque se haya ido caminando
Algunas lesiones de un accidente no se notan el primer día. Las de cuello, espalda y cabeza en particular muchas veces se sienten peor dos o tres días después. Que lo revisen pronto también crea un registro médico cercano al evento, algo que importa después por razones que un abogado puede explicarle.
Espere una llamada más pronto de lo que cree
La compañía de seguros del otro conductor puede comunicarse rápido, a veces en menos de un día. Muchas veces le van a pedir una declaración grabada. Esa llamada es rutina para ellos y desconocida para usted.
Lo que se pierde con facilidad en las primeras 48 horas
- El reporte de policía o el número del incidente, si se hizo uno.
- Fotos del lugar, de los vehículos y de cualquier cosa en el camino, antes de que muevan o reparen algo.
- Nombres y teléfonos de quienes se detuvieron y vieron lo que pasó.
- El nombre del ajustador que le llamó y de qué compañía es.
- Su propio recuerdo del orden en que pasaron las cosas. Anotarlo el mismo día vale más que tratar de reconstruirlo semanas después.
Cosas que se malentienden seguido
La gente suele suponer que si la policía no llegó, o si no hay reporte, ya no se puede hacer nada. Un abogado puede decirle qué otra cosa sirve para establecer lo que pasó.
También se suele suponer que la primera oferta es la única. Si una oferta es razonable es justo el tipo de pregunta que conviene hacerle a un abogado antes de firmar nada, porque firmar normalmente cierra el asunto para siempre.
Hay límites de tiempo
Arizona fija límites de tiempo para los reclamos por lesiones, y varían según las circunstancias y según quién estuvo involucrado. No somos abogados y no le vamos a decir cuál es el suyo. Un abogado sí puede, y es de las primeras cosas que conviene preguntar.
